Reseña de ‘La parte inventada’, la novela que nos revela cómo funciona la mente de un escritor

Muchas páginas después y un par de meses luego de haber leído esta novela, escribí esta reseña, bastante simple si se la compara con la complejidad del libro. Esta publicación, más que invitar a leer mi texto es una invitación a sumergirse en el universo literario de Rodrigo Fresán, cuya obra puede ser leída como un laberinto contemporáneo de Literatura (con ele mayúscula, de esa que ya casi no se hace en nuestros días de inmediatez). La reseña fue publicada originalmente en Cultura Colectiva.

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Leer a Rodrigo Fresán (Buenos Aires, 1963) siempre supondrá un reto para los lectores, aunque es necesario si eres de aquellos que aspiran convertirse en escritor algún día. En el libro La parte inventada (Mondadori, 2014)tal vez no haya otra forma de decirlo: lo que aquí se hace es leer al escritor. Porque no se lee al libro como una obra que pueda desprenderse de la pluma de quien lo escribió, sino como un apéndice que se integra al corpus del escritor para desintegrarlo en forma de ficción. De esto que “la parte inventada”, como término acuñado por el autor, pueda definirse como la realidad vuelta materia prima para la escritura de un relato. O en palabras de Fresán, “lo que realmente convierte algo que a penas sucedió en algo como debió haber sucedido”.

Leer al autor argentino puede ser un reto, aunque tal vez el verdadero desafío consista en escribir sobre su obra. Compuesta por otros grandes y laberínticos títulos como: La velocidad de las cosas, Mantra Jardines de Kensington, habría que entenderla como una totalidad indivisible. Porque desde siempre, los libros de Fresán se han conformado en una suerte de rompecabezas de ensayos narrativos para comprender al escritor —como figura y centro de su universo— y su oficio —como el inicio y la continuidad de su Big Bang personal y sus creaciones posteriores—.

De esta manera, sus historias suelen girar en el eterno ciclo de una sola órbita, además de viajar en una dirección única: la composición de una “estética del oficio de la escritura”. ¿Cómo, entonces, aventurar un análisis de tan simple complejidad? ¿Por dónde comenzar?

Paradójicamente, tal cuestión —la frase: “cómo empezar”— es el punto de inicio de La parte inventada y el hilo conductor de su trama. Entre sus letras se enreda la historia de un escritor —mencionado como “El Escritor”— que, llegado a cierta edad, se ha convertido en memoria de otra época y ahora se encuentra desaparecido, o, en realidad, perdido en el tormento de un bloqueo creativo. Esta condición lo lleva, texto por texto, a construir una novela a partir de ideas y anotaciones sobre lo que pasa por la mente del escritor a la hora de disponerse a escribir una historia.

Una vez más, Rodrigo Fresán nos comparte una narración que no sólo supone un reto para quienes se aproximen a su obra por primera vez, también para aquellos que están habituados a sus obras. Nos ofrece toda una serie de nutrientes para el ánimo e intelecto de los lunáticos que no se conforman con los pasivos placeres de la lectura, sino que ésta los ha llevado al desquicio de querer dedicarse de igual forma a la escritura.

La premisa principal de La parte inventada es atravesada por otras subtramas protagonizadas, claro está, por personajes que si no son escritores, están relacionados de alguna forma con la escritura. A saber: El Chico y la Chica —un joven escritor en ciernes, acompañado de su musa, quienes se disponen a realizar un documental sobre el autor desaparecido—; o Penélope, la hermana loca del Escritor, quien sin querer se convierte en parte de los apuntes del protagonista al sufrir de las tradiciones nupciales de una familia mexicana—, además de otras figuras excéntricas, como un amigo del Escritor, aficionado al rock progresivo y padre de un hijo consumidor asiduo de ciencia ficción, o bien escritores de best sellers, aficionados a la lectura, editores, y entre otras tantas personalidades que, a través de sus vivencias y reflexiones, por medio de su relación directa o indirecta con El Escritor, retratan y critican las posibles caras de la realidad actual del mundo literario, sus mitos y romances, ambiciones, venturas y sus muchas complicaciones.

Con esta fórmula de meta-ficción, las más de 570 páginas de La parte inventadanos complacen con una promesa sin engaños. Rodrigo Fresán expresa haber escrito “un libro que sea su explicación” y “un libro que se leyera del mismo modo en que se escribió”; pero ante todo, “un libro (im)personal y autorreferente y con tantos guiños para connoisseurs […] que te diga: ‘Ok, de acuerdo, no me entiendes ahora pero vas a aprender, porque yo te voy a enseñar a entenderme. A ver: empecemos por el final…'”.

El autor brinda un título más para esa bibliografía suya en la que, además de entretener con su sentido del humor a veces sarcástico, a veces simplón, pero casi siempre atiborrado de referencias intelectuales, ha puesto sobre la mesa una serie de ideas de los hallazgos y secretos sobre la creación literaria; así como un fraseo de esos que cualquier aficionado de la escritura podría agradecer, ya que en medio de su narrativa se trastocan los lindes de la teoría, sin llegar a la (des)composición rigurosa de la academia.

Rodrigo Fresán, mezcla explosiva de periodismo pop y literatura convulsa, suele hacer que sus historias exploren los límites de sus posibilidades, los rebasen y los reinventen, genera una voz de difícil descripción y aún más de complicada imitación. En ocasiones la novela deja de ser novela para transformarse en colección de relatos, o recolección de pasajes y citas y referencias; narración, ensayo, poesía sin estructura y prosa poética —o prosa al borde de la locura–.

Pese a esta voz laberíntica, en La parte inventada encontramos al autor perdido en su mundo como siempre, pero tan extraviado en sus delirios como nunca. Una novela que bien podría haberse pensado como la novela definitiva del autor, aunque ahora es a penas la primera parte de una trilogía que se escabulle de las convenciones sugeridas y solicitadas para los lectores. Una serie de libros que demandan la atención de quienes aman la escritura y los escritores que gustan de regocijarse con lecturas enrevesadas.

Su continuación, La parte soñadafue publicada por Mondadori en 2017, y La parte recordada pretende ser la última entrega, en medio de la obra continua con la que Fresán no deja de pensar y repensar en su labor de escritor para escritores.

 

Datos del libro:
Título: La parte inventada
Autor: Rodrigo Fresán.
Editorial: Mondadori, 2014 | 576 páginas.

 

[Esta reseña fue publicada originalmente en Cultura Colectiva]

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